Thursday, November 05, 2009

Salve, regina...

¡regina con minúscula, ya que Regina es otra, Única, Querida, Infinita! Con Tu permiso...
regina ya que en torno a tí tantas han rememorado lo que juntos fuimos, somos, seremos...
Y has sido tú...
Yo sólo te canté, agradecido, reconociente... Y tú has provocado una hermosa cascada de revuelos entrelazados de ayer, sentir, querer, amar y vivir... Reencuentros inesperados, embozados reveladores, querencias queridas, silencios acallados... Vidas al fin y al cabo, sentires sinceros que taladran los confines inespaciales de las distancias y las identidades... Me rindo a tus pies y una vez más te digo ¡te quiero! Me rindo a los pies de quienes te rememoran, agradecido, reconociente, encantado de sentir que tú y yo somos uno... y de que quien te oye me ve... y de que quien me ve te siente...

5 comments:

Anonymous said...

Aquí sí, aunque suena bien, necesitaré traducción. Algún día...

Madam Scissors

Juan Carlos Duque Ametxazurra said...

NB: Para ser leído después del post "Oda a mi guitarra" y sus comentarios

Raquel said...

"Quien la oye, le ve y quien le ve, la siente"
Quién va a ser, madame scissors?
Sólo se me ocurre decirte que como no tenemos (que yo sepa) grabaciones suyas brindemos con este poema y la música de Vicente Amigo. Tiene aires del Sur porque son los que ahora respiro.

Oda a la guitarra


Delgada
línea pura
de corazón sonoro.
Eres la claridad cortada al vuelo:
cantando sobrevives,
todo se irá menos tu forma.

No sé si el llanto ronco
que de ti se desploma,
tus toques de tambor, tu
enjambre de alas,
será de ti lo mío,
o si eres
en silencio
más decididamente arrobadora,
sistema de paloma
o de cadera,
molde que de su espuma
resucita
y aparece, turgente, reclinada
y resurrecta rosa.
Debajo de una higuera,
cerca del ronco y raudo Bio-Bio,
guitarra,
saliste de tu nido como un ave
y a unas manos
morenas
entregaste
las citas enterradas,
los sollozos oscuros,
la cadena sin fin de los adioses.
De ti salía el canto,
el matrimonio
que el hombre
consumó con su guitarra,
los olvidados besos,
la inolvidable ingrata,
y así se tranasformó
la noche entera
en estrellada caja
de guitarra,
temblando el firmamento
con su copa sonora
y el río
sus infinitas cuerdas
afinaba
arrastrando hacia el mar
una marea pura
de aromas y lamentos.

¡Oh! soledad sabrosa
con noche venidera,
soledad como el pan terrestre,
soledad con un río de guitarras.
El mundo se recoge
en una sola gota
de miel, en una estrella,
todo es azul entre las hojas,
toda la altura temblorosa
canta.

Pablo Neruda

http://antologiapoeticamultimedia.blogspot.com/2006/11/oda-la-guitarra.html
(Copiar y pegar en el navegador para disfrutar de la música)

Anonymous said...

:)
¡Qué disfrute!
Mi llegada fue muy posterior a esos rizos de Charly, pero aún se intuyen.
Habrá que hacerlo carne, poetisa del sur.

Madam Scissors.

Miren said...

Que bonito es leer lo que tu alma te dicta.

Besos!