Friday, April 02, 2021

La punta del iceberg



[He publicado esta entrada en la revista Ciudad Nueva, abril 2021, pág. 11]

Las violentas protestas por la detención del rapero Pablo Hasél, o las provocadas por el mantenimiento o incremento de las restricciones derivadas de la Covid-19 en varios países europeos, o el asalto al Capitolio en Washington, han provocado indignación, por un lado, y comprensión y respaldo, por otro. Actos similares se llevan sucediendo por todo el mundo – con menos repercusión mediática en el occidente capitalista – desde hace ya demasiado tiempo.

En un reciente artículo, Juan Pagola reflexiona sobre el posible origen de esta violencia a la que se refiere como impulsiva y desenfrenada y que define como la punta de un iceberg, cuyo detonante en muchos casos es anecdótico, una historia particular, un encontronazo nefasto o una pequeña chispa que prende la hoguera (…). Es un fenómeno de carácter multifactorial. Pero en el que se evidencia un profundo malestar y desasosiego. Las causas hay que buscarlas en los índices de paro juvenil, en el despliegue de un ocio desmedido que pretende escapar de una realidad agobiante, en la incapacidad de esta juventud para alumbrar un futuro con proyectos estables de vida, en la soledad a la hora de encontrar apoyos en una sociedad que se preocupa por lo suyo, en la desconfianza en unas instituciones que no están mirando a la ciudadanía sino a sí mismas… Como señala Innerarity (Pandemocracia, 2020), esta crisis «nos encuentra con un sistema político infradotado de capacidad estratégica, demasiado competitivo, volcado en el corto plazo, oportunista y con escasa disposición a aprender» (Pagola, 2021).

Si recogemos todos estos elementos aparentemente inconexos, nos encontramos con un caldo de cultivo idóneo para el desarrollo de populismos, cuya piedra angular es la confrontación entre el pueblo real y su corrupta élite dirigente – sea del signo que sea. Allá por 2002, Chiara Lubich puso el dedo en la llaga de la causa fundamental del origen de muchos de estos conflictos:

Nos encontramos en un período que puede definirse como el de después del 11 de septiembre. Si analizamos este fenómeno, nos damos cuenta de que tiene numerosas causas, pero hay una que es fundamental: el desequilibrio entre países pobres y ricos. Ahí está precisamente el desafío. Hace falta que hagamos algo. No basta la diplomacia, la acción política. Este problema no se resolverá con la guerra. Para solucionarlo hay que descubrir la solidaridad universal, reconocernos como hermanos (Zenit, 2002).

Esta nueva categoría política, la fraternidad, nos cuestiona como seres humanos y nos confronta con nuestra responsabilidad personal y colectiva. No es algo que únicamente se estudia, se medita o sobre lo que se reflexiona. Presupone un cambio de actitud y una concreción individual y grupal. 

Bibliografía

Innerarity, Daniel (2020). Pandemocracia: una filosofia de la crisis del coronavirus. Barcelona: Galaxia Gutenberg, pág. 53

Pagola, Juan (2021, 20 de febrero). ¿Dónde está el germen de esta violencia? Recuperado de: http://solasean.com/blog/donde-esta-el-germen-de-esta-violencia/ 

Zenit (2002, 15 de diciembre). Entrevista: Chiara Lubich: La fraternidad, única respuesta eficaz al terrorismo. Recuperado de: https://es.zenit.org/articles/chiara-lubich-la-fraternidad-unica-respuesta-eficaz-al-terrorismo/ 
 
 

Tuesday, February 16, 2021

El dilema de la mensajería digital


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 16/02/2021]

Nada más comenzar 2021, Mark Zuckerberg volvió a dar un buen susto a la comunidad internauta mundial. Como no teníamos bastante con la pandemia, las redes sociales tenían que darnos nuevas preocupaciones y tema de conversación.

Aunque fue en 2012 cuando el gigante tecnológico compró Instagram, y dos años después WhatsApp, es ahora cuando nos ponemos en guardia respecto del uso de nuestra privacidad y empezamos a plantearnos cambiar de aplicación. Como consecuencia del barullo, Facebook ha pospuesto hasta a mayo la activación de sus nuevas medidas – quería haberlo hecho en febrero -. Ya en 2016 los usuarios de WhatsApp recibieron la opción de desvincular esta aplicación de Facebook y nadie se echó a temblar.

Lo que Whatsapp en realidad va a compartir [ahora] con su empresa matriz [Facebook] es el nombre, el número de teléfono, dispositivo móvil, los contactos, los datos personales de uso whatsapp, las ubicaciones o las compras realizadas. (…) El segundo cambio está relacionado con las claves privadas que cifran estas conversaciones. En principio, Whatsapp anunció que serían compartidas con algunas plataformas que en el futuro se conecten a Whatsapp para hacer negocio. Se trata de poder dar la opción de hablar con los usuarios siendo una empresa. (Rayón 2021).

Vemos la televisión, compramos, oímos música, radio, consultamos el tiempo, mapas, nos orientamos, enviamos y recibimos documentos, cartas y mensajes, controlamos nuestra salud (número de pasos, pulsaciones, horas de sueño, etc.), leemos (literatura, prensa, etc.), hacemos fotos, vídeos, operamos con nuestro banco, buscamos nuevas amistades o parejas… Siri, Alexa (o Echo) hacen lo que les pedimos y nos contestan o activan la domótica de nuestras casas… Mantenemos reuniones, atendemos a cursos de formación, conciertos, espectáculos, etc. Activamos nuestras alarmas, calefacciones, luces, etc. a través de nuestros teléfonos, tablets, ordenadores, televisores inteligentes, ordenadores de abordo en nuestros coches… Juntos, libre y voluntariamente, estamos haciendo realidad parte de la distopía del 1984 de George Orwel: Big brother is watching you! (¡El Gran Hermano te vigila!). E insisto: diaria, libre y voluntariamente, sin preocuparnos lo más mínimo.

Volviendo a la mensajería: La gran ventaja de WhatsApp es el llamado efecto red: cuanta más gente hay, más gente necesita estar. Ser primero es básico y ha sido el gran éxito de Facebook y de sus dos grandes compras, Instagram y WhatsApp. (Pérez Colomé 2021)

Algunos datos mundiales de enero de 2021 sobre el número de usuarios de las cinco primeras compañías: Facebook 2.740 millones, Youtube 2.291 millones, WhatsApp 2.000 millones, Messenger 1.300 millones e Instagram 1.221 millones. Salvo Youtube – hasta hoy – las otras cuatro están bajo el paraguas empresarial de Facebook (Galeano 2021).

Existen otras muchas aplicaciones de mensajería para comunicarnos. Entre ellas, veintiuna gratuitas: Signal, Discord, Tox, Element, Threema, Telegram, Skype, Google Hangouts, Viber, WeChat, Line, KaKao Talk, Wire, Kik, Kontalk, Snapchat, IM+, Voxer, Slack, HighSide y FortKnoxter (Startup Stash). Zoom, Meet, Teams…

Habremos oído también hablar de Big Data: (…) cualquier cantidad voluminosa de datos (…) que tienen el potencial de ser extraídos (…) para obtener información (… Se) capturan, a través de Móviles, páginas Web, Wi-Fi, Bluetooth, GPS, Smart TV, cámaras de vigilancia de tiendas, bancos, en la calle… Transforman (…) Almacenan: en gigantescas Bases de Datos, analizan (… y) visualizan a través de mapas ordenados y perfectamente clasificados según los criterios que se deseen aplicar (Duque 2018).

Netflix lanzó en antena - ¡en y por la red! -  el 26 de enero de 2020 una película-documental muy interesante: El dilema de las Redes (de visionado más que recomendable y cuyo título he emulado para encabezar esta publicación). Una de las afirmaciones que puso sobre la mesa alguno de sus entrevistados fue que

 “Si no pagas por el producto, entonces tú eres el producto”. (…) Tristan Harris, ex diseñador ético de Google; Tim Kendall, director de monetización de Facebook; Justin Rosenstein, el inventor del botón “Me gusta”; y Guillaume Chaslot, creador de la infraestructura de videos recomendados para YouTube, entre otros (…) los cuales se encargan de ponernos la verdad ante los ojos. Todos, en cada una de sus empresas, han puesto la alarma de hacia dónde se ha ido el interés del negocio: “Hackear al humano para manipularlo”, rompiendo así el pensamiento naif de que las redes sociales son una herramienta por el simple hecho de que  te ayudan y pasan a ser un elemento de sometimiento porque tiene como función seducirte para lograr que dures más tiempo en ellas y lograr así una adicción con consecuencias bastante desleales:  alteraciones de autoestima, polarización de opiniones (la cual es extremadamente eficiente para mantenerte conectado) y hasta la radicalización de posturas (Peña 2020).

 Si nos detenemos un momento, podemos hacernos estas preguntas:
• ¿Qué redes sociales uso?
• ¿Qué comparto en las redes?
• ¿Con quién?
• ¿Para qué?
• ¿Cuánto tiempo estoy conectado?

Una característica de estas herramientas de comunicación que las diferencia de las precedentes es su grado de transmisión de información de quien las utiliza. Si me acerco a un quiosco (…) a comprar una revista, saludo a la persona encargada, elijo mi revista, la cojo, la pago, me despido, me la llevo y ya buscaré el momento para leerla. La persona que me la ha vendido me conocerá si soy cliente habitual o se olvidará de mí en breve. Y hasta ahí todo intercambio de información sobre mí.

Si leo la versión digital de esa misma publicación desde cualquier dispositivo con conexión a internet (...) estoy transmitiendo sin apenas darme cuenta quién soy, dónde vivo, dónde estudio o trabajo, dónde estoy, con quién, cómo voy, qué me gusta y qué no, a qué hora y qué leo, cuándo duermo, quiénes son mis amigos y familiares, cuál es mi orientación sexual, religiosa, política… (Duque 2018).

Es posible cambiar la App que queremos utilizar para comunicarnos, pero la presión cibernética gratuita es muy poderosa. Si nos instalamos otra App para comunicarnos, ¿nos desinstalaremos WhatsApp, Instagram, Facebook, TikTok u otras aplicaciones que seguirán facilitando todos (o muchos de) nuestros datos? ¿Nuestros contactos también lo harán? ¿No nos quedaremos aislados de muchos de ellos? ¿Tenemos la certeza absoluta de que la nueva aplicación respeta – o no dejará de hacerlo en el futuro – nuestra privacidad? ¿Esa nueva App no será fagocitada por Facebook, Google, Microsoft, Apple u otras tecnológicas en breve?

Visto lo visto, quizás tendríamos que pensar en que diversificar nuestras herramientas de comunicación no sería una mala opción, además de que

(…) Tomar algunas medidas preventivas podría ayudarnos a no dejarnos avasallar por manipuladores externos. Entre otras:
• Cuidado con lo que publicamos
• Cuidado con nuestra privacidad
• Cuidado con los permisos de las aplicaciones
• Cuidado con los virus
• Cuidado con nuestra identidad digital
• Actuación frente a los acosadores (Duque 2018)

Las herramientas del ebanista o del carpintero no son per se buenas o malas. Es fundamental sin embargo conocer cómo se usan para no causar un destrozo mayor, incluso para evitar hacernos daño o hacérselo a alguien cuando nuestra intención es crear o reparar algo. Hagamos de la comunicación una herramienta que contribuya a mejorar nuestro mundo…

Trailer de The Social Dilemma (subtítulos en castellano): https://youtu.be/A39iYpDFjKE



Trailer de The Social Dilemma (English): https://youtu.be/uaaC57tcci0

Bibliografía

BBC Mundo (2018, 20 de marzo). 5 claves para entender el escándalo de Cambridge Analytica que hizo que Facebook perdiera US$37.000 millones en un día. BBC Mundo. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-43472797

Duque Ametxazurra, Juan Carlos (2018, 11 de mayo). Redes sociales: emociones a flor de piel. Blog de Inteligencia Emocional de EiTB. Recuperado de: https://blogs.eitb.eus/inteligenciaemocional/2018/05/11/redes-sociales-emociones-a-flor-de-piel/

Galeano, Susana (2021, 29 de enero). Cuáles son las redes sociales con más usuarios del mundo (2021). Marketing 4 Ecommerce. Recuperado de: https://marketing4ecommerce.net/cuales-redes-sociales-con-mas-usuarios-mundo-ranking/

La Vanguardia (2019, 5 de agosto). Facebook agregará su nombre a Whatsapp e Instagram. La Vanguardia. Recuperado de:  https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20190805/463864555022/facebook-whatsapp-instagram-zuckerberg.html

Peña, Enrique (2020, 18 de septiembre). “Si no pagas por el producto, entonces tú eres el producto”: la complicidad en The Social Dilemma. El Nacional. Recuperado de: https://www.elnacional.com/opinion/si-no-pagas-por-el-producto-entonces-tu-eres-el-producto/

Pérez Colomé, Jordi (2021, 24 de enero). “Me he ido de WhatsApp”. Cuánto han crecido Signal y Telegram por el embrollo de la aplicación de mensajes. El País. Recuperado de: https://elpais.com/tecnologia/2021-01-22/me-he-ido-de-whatsapp-cuanto-han-crecido-signal-y-telegram-por-el-embrollo-de-la-aplicacion-de-mensajes.html

Rayón, Alex (2021, 12 de febrero). Whatsapp y sus cambios: un problema de comunicación y reputación. Alumni Time. Recuperado de: https://alumnitime.deusto.es/2021/02/12/whatsapp-y-sus-cambios-un-problema-de-comunicacion-y-reputacion/

Startup Stash. 21 Free WhatsApp Alternatives: Best Chat Apps in 2021. Recuperado de: https://startupstash.com/whatsapp-alternatives/



Friday, January 08, 2021

A veces...


 [He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 08/01/2021]

La semana pasada vi cómo la última hoja del calendario del año que se fue caía y estrenábamos uno nuevecito con sus páginas intactas. Como perro apaleado, lo miré con recelo con la aviesa intención de abrirlo y deshojarlo rápidamente para escudriñar cómo serían el nudo y el desenlace de ese nuevo ejemplar compuesto por 365 anversos y reversos. Más que nada por estar al menos algo preparado o prevenido.

Me vinieron a la mente los días en los que nacieron mi hijo y mis tres hijas: 13 de mayo, 3 de marzo, 22 de enero y 4 de octubre. Cada fecha, cada una de esas hojas, inserta en el calendario de su año respectivo. Diferentes los años y diferente mi vida en cada uno de ellos. Muy diversas también las posteriores trayectorias vitales de cada uno de los cinco…

En esas andaba, cuando volví a oír por la radio la conocida leyenda Cherokee de los dos lobos:

Érase una vez, en una noche hermosa con un cielo estrellado maravilloso y contemplando el fuego de una gran hoguera, un viejo cherokee que estaba enseñando a su nieto de qué iba la vida.

-     Anoki, en nuestro interior hay una lucha entre dos lobos. El primero es oscuro de piel. Es el miedo, la envidia, la ira, la pena, el remordimiento, la avaricia, la arrogancia, la autocompasión, la procrastinación y el ego.
El segundo es de piel clara. Es el amor, el ser positivo, la alegría, la confianza, la esperanza, la paz, la humildad, la serenidad, la empatía, la verdad y la compasión.

Entonces Anoki, imaginándose a esos dos lobos en dura batalla forcejeando en su interior, preguntó intrigado...

-       Y abuelo, ¿cuál de los dos va a ganar?

A lo que el viejo sabio cherokee, mirando a su nieto con una sonrisa sabia y serena respondió:

-       Aquél al que más alimentes, Anoki. Ese, es el que ganará…

Pensé entonces en los míos, en mis lobos. Descubrí que los dos seguían conmigo y que ninguno había muerto de inanición… Muy a mi pesar y en contra de lo que yo creía, en distintos momentos de mi vida había alimentado alternativamente a ambos, a uno más que a otro según la ocasión, y cada uno seguía luchando por ser el (o la) alfa de mi pequeña manada. De mí seguía dependiendo quién la lideraría finalmente, sin eliminar a ninguno de los dos por el camino.

Pensé también en mis hijos, en qué iba a dejarles de útil para sus vidas. Caí en la cuenta de que tanto los días del año recién estrenado, cuanto las páginas que quedan aún de nuestras vidas, estaban todas por escribir…

Joan Manuel Serrat - Esos locos bajitos

https://youtu.be/ki6GEcteLao

 


A menudo los hijos se nos parecen
Así nos dan la primera satisfacción
Esos que se menean con nuestros gestos
Echando mano a cuanto hay a su alrededor

Esos locos bajitos que se incorporan
Con los ojos abiertos de par en par
Sin respeto al horario ni a las costumbres
Y a los que, por su bien, hay que domesticar

Niño
Deja ya de joder con la pelota
Niño, que eso no se dice
Que eso no se hace
Que eso no se toca

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma
Con nuestros rencores y nuestro porvenir
Por eso nos parece que son de goma
Y que les bastan nuestros cuentos
Para dormir...

Nos empeñamos en dirigir sus vidas
Sin saber el oficio y sin vocación
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
Con la leche templada
Y en cada canción

Niño
Deja ya de joder con la pelota
Niño, que eso no se dice
Que eso no se hace
Que eso no se toca

Nada ni nadie puede impedir que sufran
Que las agujas avancen en el reloj
Que decidan por ellos, que se equivoquen
Que crezcan y que un día
Nos digan adiós...


Friday, December 04, 2020

Salvar la Navidad

 


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 04/12/2020]

En estos días no se habla de otra cosa. Responsables políticos, autoridades varias, personas expertas en epidemiología, en medicina, viandantes, agentes policiales, negacionistas, economistas, videntes, ignorantes… En la nueva Babel occidental, en tres palabras: demasiadas voces discordantes. Y, como en la original, por lo que demuestran, sin capacidad de entendimiento mutuo ni de colaboración.

Mientras tanto, la ciudadanía contempla atónita el trágico teatrillo mediático, sin saber muy bien qué hacer.

ojalá se puedan celebrar unas Navidades "rodeados de abuelos, de tíos, de sobrinos". "Yo quiero esa mesa en Navidad, poder ver a mis amigos"…, dicen unos. Si la curva de contagios se estabiliza a la baja, se podría llegar a la Navidad con unos números que permitieran reuniones familiares pequeñas…, dicen otros. Tenemos que salvar la campaña de Navidad: quedarse ahora en casa para consumir en unas semanas, sentencia el Capital.

En medio del caos, el pasado cuatro de octubre, en Asís, el Papa Francisco presentó su tercera encíclica, invocando la fraternidad universal, un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras (n. 6):

n. 77. Cada día se nos ofrece una nueva oportunidad, una etapa nueva. No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas. Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos. Como el viajero ocasional de nuestra historia, sólo falta el deseo gratuito, puro y simple de querer ser pueblo, de ser constantes e incansables en la labor de incluir, de integrar, de levantar al caído; aunque muchas veces nos veamos inmersos y condenados a repetir la lógica de los violentos, de los que sólo se ambicionan a sí mismos, difusores de la confusión y la mentira. Que otros sigan pensando en la política o en la economía para sus juegos de poder. Alimentemos lo bueno y pongámonos al servicio del bien.

La Covid-19 nos ha demostrado que los virus no tienen cerebro, ni estrategia, ni respeto por las fronteras, ni por la edad, el sexo o la nacionalidad. Ni siquiera por el Capital. Que la ciencia le va muy por detrás, aunque tarde o temprano acabará alcanzándola…

 Llega la Navidad, sí. Y en este año extraño. ¡Salvémosla, pues! Salvemos su esencia: hacer a los demás lo que quisiéramos que nos hicieran a nosotros. Cuidémonos y cuidemos a nuestras familias, amistades, colegas de trabajo, vecindarios… A nuestra infancia y a nuestra veteranía. A quienes tienen salud y a quienes no. A quienes han perdido su casa o su trabajo. A nuestra sociedad…

 Y no solo un día, dos o una semana, porque toque por calendario, por tradición o por costumbre. Tenemos 365 días para salvarla.

¡Es Navidad!
El Verbo se ha hecho hombre y ha encendido el amor en la tierra.
¡Es Navidad!
Y quisiéramos que este día no pasase jamás.
Enséñanos, Señor, a perpetuar tu presencia entre los hombres.
¡Es Navidad!
¡Que tu amor encendido en la tierra inflame nuestros corazones para que nos amemos como tú quieres!
Entonces estarás entre nosotros.
Y, si nos amamos, cada día puede ser Navidad. (Chiara Lubich)

 

¡Feliz Navidad!

 #daretocare

Bibliografía de referencia

 Asuar Gallego, Beatriz (2020, 17 de noviembre). 'Salvar la Navidad': el error que puede llevar a una tercera ola, Público, Sociedad. Recuperado de: https://www.publico.es/sociedad/campana-navidad-salvar-navidad-error-llevar-tercera-ola.html

Calleja, Mariano (2020, 18 de octubre). El PP tantea a otros grupos del Congreso para salvar la campaña de Navidad, ABC, España. Recuperado de: https://www.abc.es/espana/abci-pp-tantea-otros-grupos-congreso-para-salvar-campana-navidad-202010280124_noticia.html

elEconomista.es (2020, 16 de octubre). Aguado apuesta por restricciones más duras ahora para salvar la Navidad. Recuperado de: https://www.eleconomista.es/nacional/noticias/10830677/10/20/Aguado-apuesta-por-restricciones-mas-duras-ahora-para-salvar-la-Navidad.html

laSexta.com (2020, 19 de octubre) "Salvar la Navidad", la verdadera obsesión de Ignacio Aguado en plena pandemia. Recuperado de: https://www.lasexta.com/programas/el-intermedio/revista-medios/salvar-la-navidad-la-verdadera-obsesion-de-ignacio-aguado-en-plena-pandemia_202010195f8df6913a670a0001cfd8a9.html

Linde, Pablo (2020, 28 de noviembre). Ya nadie piensa en salvar la Navidad, El País, Sociedad. Recuperado de: https://elpais.com/sociedad/2020-11-28/ya-nadie-piensa-en-salvar-la-navidad.html

Lubich, Chiara (1997). Y vuelve la Navidad. Madrid: Ed. Ciudad Nueva, pág. 80

Papa Francisco (2020, 3 de octubre). Fratelli Tutti. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana, (6, 77)


Friday, November 06, 2020

Atreverse

[He publicado esa entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 06/11/2020 y en el blog de la revista Ciutat Nova el 16/11/2020 (Català / Castellano)]

Llevo varios días dándole vueltas al tema que quiero abordar aquí y me surgen unos cuantos: las elecciones estadounidenses, la ecología, el fin de la cultura occidental capitalista tal como la conocemos, o, al menos, su evidente deterioro y galopante decadencia (no puedo evitar recordar constantemente la caída del Imperio Romano), los movimientos migratorios (pateras, campos de refugiados, tráfico de personas, el proxenetismo, la pederastia, las muertes colaterales…), los conflictos bélicos en África y Medio Oriente, los recientes atentados de Kabul, La Paz, Niza, Viena, el enriquecimiento de unas/os pocos/as – con la que está cayendo –, el empobrecimiento de tantísimas personas – directamente vinculado a lo anterior - y, casi se me olvida, la Covid-19…

De pronto me he encontrado con la noticia de que Pablo Alcaide, un adolescente de 16 años, hijo de una barrendera de Logroño, orquestó con sus amigas y amigos una campaña de limpieza tras los destrozos causados durante unas reivindicaciones, tal vez legítimas, pero inexplicablemente incívicas, de sus conciudadanos/as. Dio un paso al frente para hacer lo posible por poder ayudar un poco. Se atrevió

Atreverse es sinónimo de aventurarse, de osar. Es tener el suficiente coraje para hacer algo, y después hacerlo. Son muchas las personas que se atreven. Lo sabemos, las vemos cada día. Y yo, ¿me atrevo?

¿Atreverme a qué? Poco a poco he ido descubriendo que este verbo puede conjugarse con cualquiera de los temas que me rondan la cabeza. Pero en muchos de ellos sólo puedo concienciarme, informarme, reflexionar, opinar, debatir y, eventualmente, hacerlo con quienes están cerca de mí y realizar juntos este ejercicio para después compartirlo con otras personas. En algún caso podría colaborar también con alguna organización directamente implicada y aportar así, al menos, un granito de arena… A pesar de esto, me siento frente a esas cuestiones como una hormiguita insignificante.

Pablo me ha dado una lección. Puedo también atreverme a cuidar lo que tengo delante de mi nariz: mi familia, mis amistades, mis colegas de trabajo, mi vecindario, mi entorno, mi ciudad, mi país… En resumen: mi universo cotidiano. Y en este universo yo estoy en el centro y, en gran medida, depende de mí.

¡Venga! ¿Nos atrevemos?

#daretocare

Vídeo presentación Pathways: https://youtu.be/QI6ey2G3TqY


 

Dareto Care

CON LA CAMPAÑA PATHWAY 2020/2021, UNITED WORLD PROJECT PROPONE PONER EN EL CENTRO DE LA POLÍTICA Y DE LA VIDA DE LOS CIUDADANOS, EL PARADIGMA DEL “CUIDADO”

 #daretocare es el slogan y el hashtag de la campaña que, traducido literalmente, significa “atreverse a cuidar” es decir hacerse cargo, interesarse, cuidar activamente, dar importancia. ¿A quién? A los más frágiles, al planeta, a las Instituciones, a nuestra ciudad, a nuestros vecinos, a los problemas de nuestra sociedad.

 La pandemia del Coronavirus nos ha mostrado que el mundo en el que vivimos está en crisis. Una crisis que es sanitaria, económica, climática, alimentaria y social, que requiere un cambio de ritmo, de prospectiva y de acción: un mundo que sepa cuidar, un mundo en el que el cuidado se ponga en el centro del discurso político, será un mundo mejor, un mundo más unido.