Friday, July 03, 2020

No esperes


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 03/07/2020]

Por salir un poco del monotema, me he puesto a escuchar a Joan Manuel. Como me dicen unos amigos - muy, muy - jóvenes, no soy más que un baby boomer… O sea, tradúzcase como cada cual considere oportuno. ¡Pero, por favor, que nadie me lo diga! Para esta ocasión he elegido el álbum titulado Cada loco con su tema (1983). Tenía yo 22 años…

Serrat, poeta y músico, no ha escatimado esfuerzos para rendir homenaje a la poesía y a las y los poetas… Seguramente habrá conseguido que muchas y muchos nos hayamos acercado, al menos un poco, a este género. Además de con la suya, y por no desviarme mucho del tema, dejo al pie de estas líneas la relación de autores a quienes ha homenajeado poniendo música a sus versos.

Y escuchando, escuchando me puse a escribir…

Veintidós tenía, decía. ¡Ya ha llovido! Aquel año fueron las inundaciones en Euskadi… En agosto, al final de la Aste Nagusia bilbaína… El agua arrasó la capital y varios pueblos de Bizkaia y Álava. Una catástrofe natural… Quienes la vivimos en primera persona todavía nos estremecemos al recordarla. Y hoy, afortunadamente, a pesar de los pesares y el tiempo, como entonces

Prefiero querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.
 
Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada, soy
partidario de vivir.

 Puse rumbo al horizonte y por nada me detuve. Tenía toda la vida por delante. Por el camino fui encontrando de todo, como en botica. Hubo algunas catástrofes, estas no tan naturales. Pero también tantas y tantos a quienes conservo como oro en paño… Personas que sueñan y creen… Que luchan y viven por anunciar que habrá tiempos mejores… ¡Que se mojan! ¡Que están para lo que haga falta! Vueltas y vueltos hacia afuera. Seres transparentes…

 Y, ¿cómo no? Topé además con personas de doble vida, que dan dolor, que no dan nada... Seres opacos, oscuros… Algunas con quienes todavía tengo algo personal. Se me olvidaban quienes no tienen ni color… Quienes se manejan bien con todo el mundo

 Aún así, no les guardo rencor. Creo que soy un hombre afortunado.


Y, escribiendo, escribiendo, me puse a volar… Y volando recordé que

De vez en cuando la vida toma conmigo café
Y está tan bonita que da gusto verla
Se suelta el pelo y me invita
A salir con ella a escena

Que a veces se muestra desnuda y nos gasta una broma dejándonos sin aliento… O afina tanto con el pincel que hay que andar de puntillas por no romper el hechizo… Tan impredecible que, cuando parece haberse escondido, como si no fuera con ella, dan ganas de cantarle: ¡Querida! …avíseme si volviera, no es por capricho, le juré amor eterno y no quisiera quedar en entredicho.

Pero la elegí para vivirla. Y mis elecciones no van contra las tuyas, no van contra ti, contra los tuyos… Son mías… Solo mías. ¡Perdón si no te gustan! ¡Perdón si no son lo que esperabas…! ¿Quién puede afirmar que no se equivoca? ¡Sigo siendo yo! Yo quiero quererte tal como eres… ¿Puedo pedir que me quieras tal como soy? ¡Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio!

 Y escribiendo, volando y cantando, caí en la cuenta de que no hay que esperar a nada ni a nadie.

No esperes a que se acaben
para desear las cosas más que nunca,
ni a responder las preguntas
cuando los otros se callen.

 No esperes el consentimiento,
ni a que te proporcionen un manual,
ni a que el horóscopo te sea propicio,
ni a que el cielo te mande una señal.

Pandemia mediante, se acercan las vacaciones… No esperes… ¡Descansa, disfruta, vive! Y, por favor, ¡cuídate!

¡Buen verano!

 Bibliografía de referencia

 El Mundo (2013, 25 de agosto). Bilbao recuerda hoy las riadas de 1983, la mayor catástrofe natural. Recuperado de:  https://www.elmundo.es/elmundo/2013/08/25/paisvasco/1377428983.html

 Serrat, Joan Manuel. http://jmserrat.com/

 Serrat, Joan Manuel (1983) Cada loco con su tema. Recuperado de: http://jmserrat.com/discografia/cada-loco-con-su-tema/
1 Cada loco con su tema. Recuperado de: https://youtu.be/ASvx7JoVRgM

2 El horizonte. Recuperado de: https://youtu.be/UZDyzs_anvs
3 Algo personal. Recuperado de: https://youtu.be/ccWi1YCEONw
4 Dejad que cante el muchacho. Recuperado de: https://youtu.be/7FEwPEFfh2Y
5 De vez en cuando la vida. Recuperado de: https://youtu.be/7x4sShxhE38
6 Querida.Recuperado de: https://youtu.be/5kG0aj_bX8g
7 Yo me manejo bien con todo el mundo. Recuperado de: https://youtu.be/wX8oy9W16Kc
8 Sinceramente tuyo. Recuperado de: https://youtu.be/37KRx1lVlbU
9 No esperes. Recuperado de: https://youtu.be/sbLqGaSIY_M

Poetas – algunos en más de una ocasión – protagonistas de la obra de Serrat:

Miguel Hernández (Hijo de la luz y de la sombra, 2009); Joan Margarit, Manuel Vicent (, 2006); Tito Muñoz, Eduardo Galeano, Luis García Montero (Versos en la boca, 2002); Tito Muñoz (Cansiones, 2000); Luis Cernuda, Eduardo Galeano, José Luis Pérez Mosquera (Sombras de la china,1998); José María Fonollosa, Mario Benedetti (Nadie es perfecto, 1994); Mario Benedetti, Joan Barril  (Utopía, 1992); Jaime Sabines, Josep Maria Bardagí (Material sensible,1989); Joan Marsé (Bienaventurados, 1987); Mario Benedetti (El Sur también existe, 1985); Josep Carner, Pere Quart (Fa vint anys que tinc vint anys, 1984); Josep Vicenç Foix, Josep Carner, Josep Palau i Fabre (Tal com raja, 1980); Antonio Machado, Mario Benedetti, Miguel Hernández  (Sinceramente teu, 1980); José Agustín Goytisolo (1978, 1978); Ernesto Cardenal (…Para piel de manzana,1975); Joan Vergés (Per al meu amic,1973); Miguel Hernández (Miguel Hernández, 1972); León Felipe (Mediterráneo, 1971); Antonio Machado (Dedicado a Antonio Machado, poeta, 1969); Rafael Alberti (La Paloma, 1969).

 Además, en el álbum Banda sonora d'un temps, d'un país, 1996, rinde homenaje a sus compañeros de la Nova Cançó y a algunos autores y poetas que influyeron en su desarrollo: Antoni Mus, Antoni Parera Fons, Carles Berga, Delfí Abella, Enric Barbat, Francesc Pi de la Serra, Guillem d'Efak, Guillermina Motta, Isidor Marí, Jaume Armengol, Jaume Sisa, Joan Ramon Bonet, Joan Salvat-Papasseit, Jordi Teixidor, Josep Carner, Josep Maria Andreu, Josep Maria Clua (Ia Clua), Josep Maria de Sagarra, Josep Maria Espinàs, La Trinca, Lleó Borrell, Lluís Llach, Lluís Serrahima, Maria del Mar Bonet, Martí Llauradó, Miquel Porter, Ovidi Montllor, Pau Riba, Rafael Subirachs, Raimon, Toti Soler, Vicent Torrent , Yosu Belmonte.


 

Friday, June 05, 2020

¿Farolillos?


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 05/06/2020]

Lamento utilizar esta expresión, pero hoy no tengo nada para farolillos... Llevamos, al menos en Euskadi, al igual que en el resto del Reino de España, más o menos paralizados desde el 14 de marzo de 2020. Ochentaitantos días... Hace unos pocos, Arantza, mi mujer,  me preguntaba: ¿de qué vas a hablar en tu post?

- Creo que esta vez va a ser algo intimista... - respondí.

Sencillamente por constatar que soy - eso intento - una persona corriente... Una más...

En otras ocasiones ya he dicho que pienso que el miedo no es buen consejero. Sin embargo, debo reconocer que lo he sentido. ¡Sí! Y sigo sintiéndolo... A finales de mayo llegué a los 59 [cuarenta y todos en euskara, lengua generosa en la que, hasta los sesenta, uno sigue teniendo cuarentaitantos... Berrogeita hemeretzi (cuarenta y diecinueve). Una ilusión cognitiva]. El miedo a lo desconocido, a lo invisible, es tan irracional como esa ilusión. ¿Y qué más invisible y desconocido que un virus? ¿Qué puede hacernos más vulnerables e indefensos que un peligro microscópico que no sabemos cómo combatir? Sentir el frío filo de nuestra fragilidad...

He sentido vergüenza, mucha vergüenza. Por el uso torticero que algunas y algunos políticos han hecho de las víctimas, por querer desviar nuestra atención enfangándose en extemporáneas, innecesarias y vomitivas discusiones fuera de lugar y de tono... ¡Señorías: su electorado, hoy, no tiene nada para farolillos...!

Vergüenza también por la irresponsabilidad de unos pocos conciudadanos que menosprecian con sus actitudes y acciones tantos esfuerzos de profesionales y del resto de la ciudadanía por salir de esta, poniéndonos nuevamente en riesgo a todas y a todos... ¿No os dais cuenta, idiotas, de que no tenemos nada para farolillos...?

He sentido dolor y rabia por tantas y tantos que siguen bajo la lluvia de los bombardeos, teniendo que abandonar hogares y tierras, por quienes no tienen nada que llevarse a la boca, por los recluidos en campos de refugiados de por vida, por quienes siguen sufriendo enfermedades que por muy poco podrían ser erradicadas... Y ahora, además, les cae encima esta pandemia... Más cerca de nosotros, por quienes han perdido a los suyos por la enfermedad y por quienes han perdido su trabajo. ¿Puede alguien pensar que tengan algo para farolillos?

En medio del miedo, descubro que soy una persona más que afortunada: hasta el momento, he esquivado al bicho y mantenido mi trabajo, al igual que todas mis personas más cercanas...

En medio de la vergüenza, descubro que yo, cada una, cada uno, somos imprescindibles en la asunción de responsabilidades y en la obligación de seguir adelante a pesar de los parásitos - psicópatas integrados como los denomina el Dr. Iñaki Piñuel - depredadores intraespecie...

En medio del dolor y la rabia, descubro también que yo, cada una, cada uno, podemos, por poco que sea, hacer algo.


Si has llegado hasta aquí, además de darte las gracias, querida lectora, querido lector, puedo inferir que tenemos mucho en común...

Permíteme una confidencia. Hace unos días, escuchaba a dos periodistas de referencia, Javier del Pino y Juan José Millás, en un programa de radio con mucha repercusión mediática, interpelados por el mensaje respetuoso y educadamente formulado de un oyente, en el que les planteaba que él había hecho su parte actualizando y desempolvando sus creencias y prácticas religiosas y les invitaba a hacer lo propio con las suyas, más bien opuestas. Ellos reconocían públicamente que les había hecho reflexionar en cuanto a que, ciertamente, tendrían que revisar y actualizar su ateísmo (o agnosticismo), quizás anclado en un pasado lejano y desfasado.

Durante el confinamiento se ha criticado, al menos en este país, a la Iglesia (Católica) por su aparente ausencia, por su silencio en estos meses. Como cristiano católico practicante, he de confesar que yo también, como el oyente citado, he intentado renovar y actualizar  mi religiosidad y mi visión respecto de la economía, mi implicación real y efectiva, según mis posibilidades, para corresponsabilizarme en la reducción de la pobreza, de la igualdad de géneros y de la aceptación de opiniones - y opciones - distintas a las mías, de la espiritualidad colectiva e individual y sus variedades, de la ecología, el cuidado y respeto por el único planeta que ahora tenemos y en el que vivimos, del concepto de sociedad, belleza, arte... De la lucha por la paz. De qué se considera veraz y qué puede ser mentira intencionada y de incrementar, mediante el estudio y la lectura plurales, el acercamiento a mi objetividad subjetiva informada, abierta al contraste y al diálogo respetuoso con otras objetividades subjetivas informadas... De aprender a hacer uso de los medios de comunicación y de las redes sociales para intentar transmitir positividad y rigor en mis opiniones, pensando más en el juntos/as todas y todos que en el Virgencita que me quede como estoy, ¡que ganen los míos!... Me consta que muchos otros correligionarios han hecho, están haciendo, este mismo camino y se han puesto manos a la obra para hacer realidad la regla de oro: haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti. Quizás no seamos, lamentablemente, todas y todos. La Iglesia no es solamente su jerarquía. Y lo es solamente si sus miembros están junto a ella. Y todo esto, muchas veces, en silencio y sin descanso.

En silencio y sin descanso, como tantas otras personas fieles de otras confesiones o con creencias no religiosas, preocupadas por - e implicadas en - la economía y la erradicación de la pobreza, la inclusión, la igualdad, la paz, la interioridad, el respeto por la naturaleza, el arte, la cultura, la diversidad, la tolerancia, la verdad, el diálogo respetuoso, la positividad, coherencia e integridad de los medios de transmisión de la información, la conciencia de que o vamos juntas o no podremos salir de esto...

Si los fines son los mismos, ¿no sería más sensato ir de la mano en la misma dirección, con independencia de los motivos que impulsen nuestros pasos?

Será importante que no olvidemos que en este momento, más que nunca en la historia, el futuro depende de cada una, de cada uno... ¡Y esas personas somos tú y yo! Y esta vez no podemos dejarlo para otro momento...