Friday, June 05, 2020

¿Farolillos?


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 05/06/2020]

Lamento utilizar esta expresión, pero hoy no tengo nada para farolillos... Llevamos, al menos en Euskadi, al igual que en el resto del Reino de España, más o menos paralizados desde el 14 de marzo de 2020. Ochentaitantos días... Hace unos pocos, Arantza, mi mujer,  me preguntaba: ¿de qué vas a hablar en tu post?

- Creo que esta vez va a ser algo intimista... - respondí.

Sencillamente por constatar que soy - eso intento - una persona corriente... Una más...

En otras ocasiones ya he dicho que pienso que el miedo no es buen consejero. Sin embargo, debo reconocer que lo he sentido. ¡Sí! Y sigo sintiéndolo... A finales de mayo llegué a los 59 [cuarenta y todos en euskara, lengua generosa en la que, hasta los sesenta, uno sigue teniendo cuarentaitantos... Berrogeita hemeretzi (cuarenta y diecinueve). Una ilusión cognitiva]. El miedo a lo desconocido, a lo invisible, es tan irracional como esa ilusión. ¿Y qué más invisible y desconocido que un virus? ¿Qué puede hacernos más vulnerables e indefensos que un peligro microscópico que no sabemos cómo combatir? Sentir el frío filo de nuestra fragilidad...

He sentido vergüenza, mucha vergüenza. Por el uso torticero que algunas y algunos políticos han hecho de las víctimas, por querer desviar nuestra atención enfangándose en extemporáneas, innecesarias y vomitivas discusiones fuera de lugar y de tono... ¡Señorías: su electorado, hoy, no tiene nada para farolillos...!

Vergüenza también por la irresponsabilidad de unos pocos conciudadanos que menosprecian con sus actitudes y acciones tantos esfuerzos de profesionales y del resto de la ciudadanía por salir de esta, poniéndonos nuevamente en riesgo a todas y a todos... ¿No os dais cuenta, idiotas, de que no tenemos nada para farolillos...?

He sentido dolor y rabia por tantas y tantos que siguen bajo la lluvia de los bombardeos, teniendo que abandonar hogares y tierras, por quienes no tienen nada que llevarse a la boca, por los recluidos en campos de refugiados de por vida, por quienes siguen sufriendo enfermedades que por muy poco podrían ser erradicadas... Y ahora, además, les cae encima esta pandemia... Más cerca de nosotros, por quienes han perdido a los suyos por la enfermedad y por quienes han perdido su trabajo. ¿Puede alguien pensar que tengan algo para farolillos?

En medio del miedo, descubro que soy una persona más que afortunada: hasta el momento, he esquivado al bicho y mantenido mi trabajo, al igual que todas mis personas más cercanas...

En medio de la vergüenza, descubro que yo, cada una, cada uno, somos imprescindibles en la asunción de responsabilidades y en la obligación de seguir adelante a pesar de los parásitos - psicópatas integrados como los denomina el Dr. Iñaki Piñuel - depredadores intraespecie...

En medio del dolor y la rabia, descubro también que yo, cada una, cada uno, podemos, por poco que sea, hacer algo.


Si has llegado hasta aquí, además de darte las gracias, querida lectora, querido lector, puedo inferir que tenemos mucho en común...

Permíteme una confidencia. Hace unos días, escuchaba a dos periodistas de referencia, Javier del Pino y Juan José Millás, en un programa de radio con mucha repercusión mediática, interpelados por el mensaje respetuoso y educadamente formulado de un oyente, en el que les planteaba que él había hecho su parte actualizando y desempolvando sus creencias y prácticas religiosas y les invitaba a hacer lo propio con las suyas, más bien opuestas. Ellos reconocían públicamente que les había hecho reflexionar en cuanto a que, ciertamente, tendrían que revisar y actualizar su ateísmo (o agnosticismo), quizás anclado en un pasado lejano y desfasado.

Durante el confinamiento se ha criticado, al menos en este país, a la Iglesia (Católica) por su aparente ausencia, por su silencio en estos meses. Como cristiano católico practicante, he de confesar que yo también, como el oyente citado, he intentado renovar y actualizar  mi religiosidad y mi visión respecto de la economía, mi implicación real y efectiva, según mis posibilidades, para corresponsabilizarme en la reducción de la pobreza, de la igualdad de géneros y de la aceptación de opiniones - y opciones - distintas a las mías, de la espiritualidad colectiva e individual y sus variedades, de la ecología, el cuidado y respeto por el único planeta que ahora tenemos y en el que vivimos, del concepto de sociedad, belleza, arte... De la lucha por la paz. De qué se considera veraz y qué puede ser mentira intencionada y de incrementar, mediante el estudio y la lectura plurales, el acercamiento a mi objetividad subjetiva informada, abierta al contraste y al diálogo respetuoso con otras objetividades subjetivas informadas... De aprender a hacer uso de los medios de comunicación y de las redes sociales para intentar transmitir positividad y rigor en mis opiniones, pensando más en el juntos/as todas y todos que en el Virgencita que me quede como estoy, ¡que ganen los míos!... Me consta que muchos otros correligionarios han hecho, están haciendo, este mismo camino y se han puesto manos a la obra para hacer realidad la regla de oro: haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti. Quizás no seamos, lamentablemente, todas y todos. La Iglesia no es solamente su jerarquía. Y lo es solamente si sus miembros están junto a ella. Y todo esto, muchas veces, en silencio y sin descanso.

En silencio y sin descanso, como tantas otras personas fieles de otras confesiones o con creencias no religiosas, preocupadas por - e implicadas en - la economía y la erradicación de la pobreza, la inclusión, la igualdad, la paz, la interioridad, el respeto por la naturaleza, el arte, la cultura, la diversidad, la tolerancia, la verdad, el diálogo respetuoso, la positividad, coherencia e integridad de los medios de transmisión de la información, la conciencia de que o vamos juntas o no podremos salir de esto...

Si los fines son los mismos, ¿no sería más sensato ir de la mano en la misma dirección, con independencia de los motivos que impulsen nuestros pasos?

Será importante que no olvidemos que en este momento, más que nunca en la historia, el futuro depende de cada una, de cada uno... ¡Y esas personas somos tú y yo! Y esta vez no podemos dejarlo para otro momento...



Saturday, May 09, 2020

Time-out

Foto Run4Unity - Thought of the day


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 09.05.2020]

Las guerras que a día de hoy continúan en Yemen, Irak, Siria, Sudán del Sur, Somalia y Afganistán son, según ACNUR, seis de los conflictos que provocaron un mayor número de desplazamientos forzados y víctimas en pleno 2019. La cifra mundial de personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares por estas y otras confrontaciones armadas en todo el planeta alcanza los 70,8 millones. Por hacernos una idea aproximada, equivaldría prácticamente a toda la población del Estado español y Australia juntos, o a las del Reino Unido y Qatar, sin dejar a nadie dentro de su casa (Worldometer, 2020). 25,9 millones de personas han visto peligrar sus vidas y han tenido que cruzar las fronteras de sus países para refugiarse en alguno que les acogiera. Muchas de ellas viven permanentemente en precarios campos de refugiados. Demasiadas dejan la vida en el intento…

Sin embargo, ninguna guerra, ni la situación de los refugiados, se han visto afectadas por la paralización planetaria como consecuencia del COVID-19. Antes al contrario, la pandemia no ha venido sino a agravar la ya desesperada situación en la que vivían todas esas personas. Me temo que, una vez superado el COVID-19 – o más o menos controlado -, no va a haber muchos cambios reseñables al respecto. ¿O tal vez sí?

Al igual que otras personas en el mundo dedicadas a construir la paz y luchar contra la injusticia social, cientos de miles de niñas y niños, jóvenes y adultos, de toda cultura, condición, etnia, creencia o credo, inspirados en el Ideal de la Fraternidad Universal de Chiara Lubich, se empeñan a diario en la puesta en práctica de la Regla e Oro: Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti.

En 1991, durante la primera guerra del Golfo, Chiara Lubich propone a los miembros del Movimiento de los Focolares hacer un Time-out planetario. Cada día, según los distintos husos horarios, se detendrán durante un minuto, a las 12 del mediodía, para guardar silencio, orar, reflexionar… y renovar su compromiso personal por la Paz Mundial.

Junto a otros movimientos, asociaciones, instituciones locales, nacionales e internacionales sensibles a la Fraternidad Universal, en 1995 promueven la Semana Mundo Unido, un evento liderado por niños y niñas, adolescentes y jóvenes de todo el mundo, y que desde entonces se repetirá cada año la primera semana del mes de mayo, en el que se comparten acciones, vivencias y reflexiones en torno a la construcción del mundo unido. Para la edición de 2020 el lema ha sido #InTimeForPeace (a tiempo para la paz), cada día con su foco específico.


El día 3 de mayo, tercero de la Semana Mundo Unido, comenzando poco antes del mediodía en Corea, se han ido sucediendo conexiones telemáticas hora tras hora, en las que desde todos los países de la tierra, con el Time-out hecho juntos, se han ido pasando el testigo de la Run4Unity. Se han compartido actuaciones, canciones, experiencias…

La Constitución de la UNESCO, en la primera frase de su introducción, declara que, puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz. La humanidad necesita educarse para la paz, crear una cultura de la paz.

Son muchas las voces que se han pronunciado al respecto del cambio de paradigma que va a suponer para la humanidad el paso del coronavirus por su historia. También son muchas las que mantienen su escepticismo. Citando a Gandhi, tú y yo no somos más que una sola cosa: no puedo hacerte daño sin herirme. Somos seres en relación y cada una, cada uno, estamos en dependencia recíproca. Quizás tengamos que ir aprendiendo, día a día, cada cual consigo mismo, consigo misma, que ese cambio solo será posible si empieza por mí, aquí y ahora.

 

Uno del otro

"Uno del otro" es la versión de MOSAICO del tema "L' uno dell'altro" del musical "Streetlight", de Gen Rosso. El vídeo fue grabado durante la cuarentena decretada en España por la crisis sanitaria del #COVID19, y publicado con motivo de la Semana Mundo Unido 2020.

https://youtu.be/E9reOWRClfM

 


 

Otras informaciones

El proyecto Living Peace International, autodefinido como un camino de educación para la paz, nace en Egipto en 2011, a través de Carlos Palma, un profesor uruguayo, que tras más de 25 años viviendo en Medio Oriente y padeciendo el drama de las continuas guerras y conflictos, se pregunta cómo poder dar una respuesta concreta a la necesidad de paz. Esto le hace proponer a sus alumnos empezar cada jornada lectiva lanzando el Dado de la Paz y cada mediodía hacer juntos el Time-out. En este momento, más de cuarenta organizaciones internacionales se han asociado al proyecto y hay multitud de centros escolares de los cinco continentes que lanzan cada mañana el Dado de la Paz y detienen sus actividades durante un minuto al dar las doce en punto. Paralelamente, por inciciativa de las y los niños, o su profesorado, se han ido incorporando un gran número de nuevas actividades en pro de la paz.

Dado de la Paz (Formato ruleta)

Desde septiembre de 2012, la ONG New Humanity, conjuntamente con los movimientos Teens for Unity, Youth for a United World y el Movimiento Internacional Humanidad Nueva, promueven el United World Project.

Durante la Semana Mundo Unido 2020, New Humanity ha lanzado una campaña en change.org (#STOP_EMBARGO ON SYRIA) solicitando la revocación del embargo de las Naciones Unidas al gobierno sirio, para permitir que la ciudadanía de este país, además de la devastadora guerra que sufre desde hace 9 años, no padezca también la escasez de ayuda sanitaria y humanitaria durante la pandemia.

Bibliografía de referencia

ACNUR (2020, enero). Países en guerra actualmente en 2020. Recuperado de: https://eacnur.org/blog/paises-en-guerra-actualmente-tc_alt45664n_o_pstn_o_pst/

ACNUR. Datos básicos. Anuarios estadísticos. Recuperado de:  https://www.acnur.org/datos-basicos.html

Duque Ametxazurra, Juan Carlos (2020, 31 de enero). Libertad, Igualdad, ¿Fraternidad? Recuperado de: https://ametxazurra.blogspot.com/2020/01/libertad-igualdad-fraternidad.html

Living Peace International. Dado de la Paz (versión Ruleta). Recuperado de: https://wheelofnames.com/view/es/kzg-38h/ o https://wheelofnames.com/view/es/dty-akw/

Worldometer (2020, 8 de mayo). Countries in the world by population (2020). Recuperado de: https://www.worldometers.info/world-population/population-by-country/