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Tuesday, June 27, 2023

Escuchar, escuchar, escuchar y acompañar

 

Foto de Sasha Freemind en Unsplash

[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 26.06.2023. Este Blog fue cerrado el 01/07/2024]

Tendría 18 años. Estaba en Madrid, en el balcón de un quinto piso en casa de unos amigos. Apoyado en la barandilla mirando el tráfico pasar por el Paseo de las Delicias, de repente sentí claramente en mi cabeza “¿por qué no te tiras?”. Di un paso atrás hasta que mi espalda chocó con la pared, me quedé lo más cerca que pude de ella y en cuanto pude entré en la habitación bastante asustado. 

Unos veinte años más tarde por trabajo viajaba muchísimo. Cuando me senté en mi asiento, junto a la ventanilla del avión, tras abrocharme el cinturón pensé “¿y si se cae el avión? ¡Por fin podré descansar!” Este pensamiento me persiguió durante varios años... 

Estos dos episodios de mi vida coincidieron con situaciones complejas que se alargaron en el tiempo.

El primero, con la pérdida de mi madre dos meses antes de cumplir yo los 16 y la desaparición de mi lado de mi padre un año más tarde. Tras estos dos hechos, además de quedarme sin mi familia más directa siendo un adolescente, tuve que ocuparme personalmente de mi vida —casa, ropa, alimentación, estudios, etc.— y lo que materialmente eso significaba: conseguir los ingresos necesarios para hacer frente a los gastos correspondientes. 

El segundo, con el comienzo del desmoronamiento de lo que para mí había sido mi proyecto de vida —pérdida de una hija recién nacida y desintegración familiar con una ruptura matrimonial y dos hijas pequeñas y un hijo adolescente—, junto a una estresante situación laboral trufada de sentimientos de victimización y abuso laboral, así como de fracaso personal y profesional.

Técnicamente, los episodios descritos al principio son ideas o pensamientos y deseos de muerte que constituyen parte de la primera fase de la ideación suicida. 

Las situaciones vitales coincidentes con la manifestación de estas ideas o deseos de muerte abarcan completamente a la persona en todo su contexto vital (personal, familiar, educativo, laboral, social, biológico, psicológico…). 

Y mantenidas en el tiempo van hundiéndola en un pozo que le hace percibirse como una carga para sí misma y quienes le rodean, aislada de e incomprendida por su entorno, sin salida y sin posibilidad de que nadie la ayude y con la visión de un futuro muy negro, sin posibilidad de cambios, desesperanzador.

En aquellos momentos tuve la suerte de poder compartir estas experiencias con personas que me escucharon y estuvieron a mi lado. Que tras este delicado y sincero acompañamiento me pusieron en contacto con personas expertas que me ayudaron a aprender a aceptar mi fragilidad y a enfrentar las situaciones que la vida me ponía delante. Siempre les estaré agradecido (Foto de Jan Canty en Unsplash).

Todo ser humano, a lo largo de su vida, tendrá que enfrentar situaciones complejas que deberá aprender a manejar. Todo ser humano puede ser también esencial y fundamental para hacer más fácil este aprendizaje en quienes estén a su lado. 

Nota: Esta reflexión-confesión personal es fruto de mi participación el pasado 20 de mayo en la interesantísima charla-coloquio organizada por el Movimiento de los Focolares en Bilbao y que impartía Íñigo Samaniego Oviedo, un buen amigo y experimentado psicólogo clínico, con el título “Del tabú a la acción: hablemos del suicidio”. El objetivo de la sesión era acercar a quienes asistíamos a una realidad delicada, pero de una forma sencilla y clara al tiempo que científica. Quien quiera profundizar en lo tratado en esta sesión puede consultar el siguiente enlace. 

Referencias

Focolares, Movimiento de los. (2023, 8 de junio). Del tabú a la acción: hablemos del suicidio https://focolaresbilbao.wordpress.com/2023/06/08/del-tabu-a-la-accion-hablemos-del-suicidio/

Recursos de ayuda
Teléfonos
Línea de atención a la conducta suicida: 024
Emergencias: 112
Teléfono de la esperanza: 944 10 09 44

Web
Aidatu (Asociación Vasca de Suicidología): https://aidatu.org/
Programa para la prevención del suicidio: https://www.prevensuic.org

[Adaptación publicada en Prevenir el SuicidioCiudad Nueva, octubre 2023, p.13.] 

Monday, February 13, 2023

Madurez

 

Foto de leah hetteberg en Unsplash

 [He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 13.02.2023. Este Blog fue cerrado el 01/07/2024]

Según el Diccionario de la lengua española, en sus segunda y tercera acepciones, madurez es el “período de la vida en que se ha alcanzado la plenitud vital y aún no se ha llegado a la vejez” y el “buen juicio o prudencia, sensatez”. En el primer significado, “condición o estado de maduro”, nos redirige a este último concepto, maduro, ra, al que, en relación con la persona, lo define como el de alguien: “que ha alcanzado un estado de desarrollo adecuado para su utilización, funcionamiento o empleo”, “que ha alcanzado la capacidad mental propia de una persona adulta” o “que ha dejado de ser joven, pero no ha llegado a la vejez”.

Observando estas definiciones, parecería que la madurez se alcanza con los años, antes de llegar a la vejez y después de ser joven, cuando la persona se hace adulta, por el puro paso del tiempo. Y esto ocurre, al parecer, entre los 25 y los 60 años. Por otra parte, desde el punto de vista biológico, como en la mayoría de las especies, la madurez es un estado que se alcanza cuando el desarrollo físico y sexual está completo.

Visto y vivido lo sucedido desde los noventa con el cambio de milenio y particularmente en estos últimos quince años, de 2008 a 2023, tengo la impresión de que los conceptos manejados en los párrafos anteriores resultan difusos, laxos y hasta obsoletos en gran medida. ¿Qué es la “plenitud vital”? ¿Qué es “ser una persona adulta”? ¿Cuándo llegamos a “la vejez”? ¿Coincide nuestra evolución cerebral y conductual con las tradicionales fases temporales de niñez, adolescencia, juventud, madurez y vejez?

Con relación a los dos primeros periodos, y citando el estudio realizado en la Kansas State University, Holley Korbey aborda este tema enfatizando la percepción del alumnado universitario frente a cuestiones como el afrontamiento del conflicto y el manejo del estrés, la ansiedad y la depresión.

 «...cada vez hay más pruebas de que los problemas de la "edad adulta" y la salud mental de los universitarios pueden tener su origen, al menos en parte, en la infancia moderna. Las investigaciones demuestran que los jóvenes carecen de resiliencia emocional e independencia en comparación con las generaciones anteriores. El problema ha ido creciendo paralelamente al aumento de las tasas de ansiedad y depresión, quizá exacerbado por la pandemia de la COVID-19, y ha hecho que las universidades se esfuercen por ayudar y adaptarse.

“Algunos padres han estado criando a sus hijos de forma diferente, tienen ese valor del éxito a toda costa", afirma Dori Hutchinson, directora ejecutiva del Centro de Rehabilitación Psiquiátrica de la Universidad de Boston. "Me gusta describirlo como que algunos niños crecen con retraso en su desarrollo, los jóvenes de 18 años de hoy son como los de 12 de hace una década. Tienen muy poca tolerancia al conflicto y al malestar, y la COVID acaba de ponerlo en evidencia”» (Traducido de Korbey, 2022).

En las franjas temporales siguientes, encontramos a jóvenes de 30 años que no han abandonado el hogar familiar, y en sus cuarenta a madres y padres —bi o monoparentales— esperando bebés o criando niños y niñas pequeños.


Foto de Mario Purisic en Unsplash

Asimismo, son muchas las personas de entre 45 y 55 años que experimentan incertidumbre en o pérdida de sus trabajos y/o pasan por rupturas sentimentales. Situaciones que les obligan a situarse nuevamente ante una crisis, la de una segunda pubertad, que les coloca otra vez, pero mucho más tarde, en el momento de decidir cómo vivir hasta llegar a la vejez tras la pérdida de todo, o de gran parte, de lo construido hasta ese momento. Algunas de ellas reviven literalmente su época de púberes.

«... (no tiene por qué pasarle a todo el mundo) se les activa un malestar y una inquietud que puede llevar a rupturas de costumbres, hábitats e incluso lazos familiares y de pareja intentando volver a encontrar sensaciones perdidas. Pueden recurrir a fantasías de omnipotencia, idealización y control obsesivo característicos de otras épocas.

Dicho en cristiano, comienzan a vestirse como jovencitos recién salidos del "insti", asumen conductas arriesgadas, se vuelven rebeldes, quieren cambiar de vida o simplemente de físico por lo que se apuntan a la lista de espera de los centros de estética o al gimnasio exprés» (Serrano-Rosa, 2019).

Llegando a la jubilación (en torno a los 65), hoy en día nadie se siente viejo o vieja —anciana o anciano— todavía.

Las personas adolescentes estadounidenses mencionadas al principio mostraban retrasos en su maduración por falta de la adquisición de la resiliencia emocional e independencia en su infancia. Tras el breve recorrido presentado aquí hasta la jubilación, ¿podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que quienes estamos en las fases siguientes de nuestro desarrollo vital estamos (o somos) maduros? Además de esas dos capacidades o condiciones vitales —resiliencia e independencia—, ¿dónde quedan la proactividad, la empatía, la solidaridad, el pensamiento crítico, la conducta razonable, la aceptación de críticas y expresión de las nuestras de forma asertiva, la aceptación responsable de las consecuencias de nuestros actos y decisiones, etc.?

Aceptar sin temor el final de una etapa y el comienzo de otra, y prepararnos bien para encarar el nuevo camino que se nos abre, nos ayudará a reflexionar sin prisas sobre las decisiones a tomar. Nunca es tarde para comenzar este entrenamiento o para reforzar el que traíamos en nuestro acervo. Tener más o menos años, no basta para alcanzar la madurez.

Para reflexionar sobre algunos puntos de este tema, me permito recomendar las entradas de Arantza Echaniz: Sobre la resiliencia y ¡Tropezar no es malo! ¡Y caer no es peor!


Bibliografía

Diccionario de la lengua española. Madurez. RAE. Recuperado de https://dle.rae.es/madurez

Diccionario de la lengua española. Maduro, ra. RAE. Recuperado de https://dle.rae.es/maduro

Echaniz Barrondo, Arantza (2023, 6 de febrero). Sobre la resiliencia. Recuperado de http://echanizbarrondo.blogspot.com/2023/02/sobre-la-resiliencia.html

Echaniz Barrondo, Arantza (2018, 7 de mayo). ¡Tropezar no es malo! ¡Y caer no es peor! Recuperado de https://echanizbarrondo.blogspot.com/2018/05/tropezar-no-es-malo-y-caer-no-es-peor.html

Enciclopedia Concepto. Madurez. Editorial Etecé. Recuperado de https://concepto.de/madurez/

Ruiz Mitjana, Laura (2022, 25 de diciembre). Los adolescentes de 18 años de hoy son como los de 12 años de hace una década: tienen menos resiliencia emocional e independencia. Bebés y más. Recuperado de https://www.bebesymas.com/ser-padres/adolescentes-18-anos-hoy-como-12-anos-hace-decada-tienen-resiliencia-emocional-e-independencia

Korbey, Holly (2022, 20 de diciembre). Young adults are struggling with their mental health. Is more childhood independence the answer? Recuperado de https://www.kqed.org/mindshift/60624/young-adults-are-struggling-with-their-mental-health-is-more-childhood-independence-the-answer

Serrano-Rosa, Isabel (2019, 26 de diciembre). Crisis de la mediana edad: volver a la adolescencia a los 50 años. El Mundo. Recuperado de https://www.elmundo.es/vida-sana/mente/2019/12/26/5e009b76fc6c83c8578b459d.html


[Adaptación publicada en Ciudad Nueva, marzo 2023, pp.36, 37.]  CN 202303 De Edad en Edad de JC Duque Ametxazurra

Tuesday, November 15, 2022

No mezclar churros con meninas


Foto de
Lucas Calloch en Unsplash

 

[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de EiTB el 15.11.2022. Este Blog fue cerrado el 01/07/2024]]

Me contaba recientemente un amigo que una profesora de literatura que tuvimos se encontró con él y no podía parar de reír mientras intentaba repetirle algo que había oído en un programa de televisión: la lindeza que encabeza estas líneas.

Lo primero que conviene hacer es no confundir la locución transcrita con la original de la que se deriva y que hace referencia a dos tipos distintos de ovejas de la península ibérica: churras, de exquisita carne y rica leche, pero cuya lana no sirve para mucho, y merinas, con el cuerpo, la cabeza y las extremidades cubiertas por una lana muy fina, corta y rizada, pero cuya carne y leche no son tan sabrosas.

Por otra parte, y ciertamente, no hay que mezclarlos. Básicamente porque los churros son una pasta frita de harina, agua y sal que suele tomarse con chocolate caliente o café con leche —bien para desayunar o merendar— y meninas son las niñas de familia noble que entraban en palacio para servir a la reina o a sus hijos, como las dos que dan nombre al famoso óleo sobre lienzo de 1656 pintado por Diego Velázquez.

Hablando de lienzos, tampoco es recomendable mezclar sopa de tomate, puré de patata, tartas o pegamento con famosos óleos o figuras de cera, lanzándolos a sus vidrios protectores, o adhiriendo las manos a los marcos respectivos o a las paredes de los que cuelgan, por muy loable que sea la causa esgrimida para hacerlo.

Según los datos que he podido recabar, desde el pasado mes de mayo se han perpetrado distintos actos vandálicos —que, sin embargo, no han dañado las obras— en museos europeos y australianos, con el ánimo de llamar la atención de la opinión pública contra el cambio climático y el escaso cumplimiento por parte de los gobiernos del planeta de los compromisos firmados.

Foto de Tobias Rademacher en Unsplash

- Un visitante ha lanzado lo que parece ser una tarta contra el cuadro La Gioconda de Leonardo da Vinci, Museo del Louvre, París (29/05).

- Dos activistas pegaron sus manos con pegamento instantáneo al cristal que protege el cuadro La Primavera de Sandro Botticelli en la sala de la Galería de los Uffizi, Florencia (22/07).

- Dos activistas rocían con sopa de tomate el cristal protector de Los Girasoles de Van Gogh en la National Gallery de Londres (14/10), o con puré de patatas sobre el vidrio de una obra perteneciente a la serie Les Meules (Los Almiares) de Claude Monet en el Museo Barberini de Potsdam, Berlín (23/10). Al día siguiente, dos activistas lanzan sendas tartas a la figura de cera del rey Carlos III en el museo Madame Tussauds, Londres. Otros dos atacan el cuadro La joven de la perla, de Johannes Vermeer en la Galería Mauritshuis, La Haya (27/10).

- Asimismo, militantes ecologistas pegaron sus manos al marco de dos pinturas de Goya (La maja desnuda y La maja vestida) en el Museo del Prado de Madrid (5/11) o sobre las protecciones de la célebre serigrafía Campbell’s Soup de Andy Warhol, expuesta en la Galería Nacional de Australia en Canberra (9/11).

Las reacciones posteriores, crispadas y enfrentadas, alentadas por los medios de comunicación y las redes sociales, han conseguido asentar las posiciones de defensores y detractores.

Aunque el 9 de noviembre el Comité Nacional alemán del ICOM (International Council of Museums) junto con 92 museos internacionales lanzó un breve comunicado (Goldstein, 2022) contra estas agresiones, dos días después el propio Consejo Internacional de Museos (ICOM), en nombre de todos sus asociados, emitió otro interpelando a los ecologistas, a la opinión pública y a la COP27 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático) —Museos y activismo climático (ICOM, 2022)—, declarando que “desea reconocer y compartir tanto las preocupaciones expresadas por los museos respecto a la seguridad de las colecciones como las de los activistas climáticos, ya que nos enfrentamos a una catástrofe medioambiental que amenaza la vida en la Tierra. El ICOM considera que la elección de los museos como escenario de estas protestas es un testimonio de su poder simbólico y su relevancia en los debates en torno a la emergencia climática”.

Asimismo, “el ICOM desea que los museos sean vistos como aliados para hacer frente a la amenaza común del cambio climático, recuerda la necesidad de actuar con decisión para reducir las emisiones de carbono y mitigar el calentamiento global y nos anima a dar un paso adelante por nuestro planeta de forma colectiva y unida, ya que no hay solución climática sin transformar nuestro mundo”.

Lejos de entrar en una batalla dialéctica con las ONG y asociaciones ecologistas, el ICOM da una lección de comunicación asertiva. La asertividad no es solamente decir lo que pensamos. Es comprender nuestras necesidades, reconocer y controlar nuestras emociones y, finalmente, tratar de conectar empáticamente con los demás. El ICOM ha aplicado la técnica del obsenepe (Duque, 2019):

[Ob]servar (sin juicios): Ve las agresiones, pero también que no ha habido daños irreversibles. Observa que estas acciones provocativas han atraído la atención internacional hacia la lucha contra el cambio climático. Observa el poder simbólico y el protagonismo de los museos en los debates climáticos.

[Se]ntir (identificar los sentimientos provocados por lo observado): Siente incomodidad y preocupación por lo sucedido en los museos y por la forma de reivindicación utilizada, pero también siente incomodidad y preocupación por la situación climática del planeta.

Identificar [ne]cesidad(es) [no satisfecha(s)]: (...) nos enfrentamos a una catástrofe medioambiental que amenaza la vida en la Tierra (...) No hay solución climática sin transformar nuestro mundo.

Formular una [pe]tición (expresar con claridad lo que se espera): Que los museos sean vistos como aliados en la lucha contra el cambio climático y que actuemos de forma colectiva y unida.

Ciertamente, no hay que mezclar churras con merinas. No es conveniente poner en el mismo plano fondo y forma, sino encararlos de forma diferenciada. Y procurar, en la medida de lo posible, aunar fuerzas para solucionar problemas comunes.

Foto de Birmingham Museums Trust en Unsplash

 

Bibliografía

Centro Virtual Cervantes. No hay que mezclar churras con merinas. Recuperado de: https://cvc.cervantes.es/lengua/refranero/Ficha.aspx?Par=59214&Lng=0

Duque, Juan Carlos (2019, 21 de enero). Disonancias. Recuperado de: https://blogs.eitb.eus/inteligenciaemocional/2019/01/21/disonancias/

Goldstein, Caroline (2022, 9 de noviembre). ‘We Have Been Deeply Shaken’: 92 Museum Leaders Release Statement Addressing Climate Actions That Target Works of Art. Recuperado de: https://news.artnet.com/art-world/icom-statement-museum-climate-action-vandalism-2207520

ICOM (2022, 11 de noviembre) Comunicado: Museos y activismo climático. Recuperado de: https://icom.museum/es/news/declaracion-museos-y-activismo-climatico/

 



Wednesday, November 10, 2021

Dar oportunidades a la experiencia

 

Foto de Gerd Altmann en Pixabay

[He publicado esta entrada en la revista digital Alumni Time el 10.11.2021 (Castellano - Euskara)]


Juan Carlos Duque Ametxazurra y Aitor Urrutia Serrano

Allá por 1969 el gerontólogo y psiquiatra estadounidense Robert Neil Butler acuñó el término age-ism (edad-ismo), para referirse a la discriminación o intolerancia hacia las personas mayores o de edad avanzada y vaticinó que en los siguientes 20 o 30 años en los Estados Unidos sería un problema tan grave como el racismo o, incluso, que lo superaría. Según algunas fuentes, entre 1958 y 1977 en el Estado español nacieron casi catorce millones de personas, 2,5 más que en los veinte años anteriores y 4,5 más que en los veinte siguientes. Esta generación comenzará a jubilarse a partir de 2023 y en 2021 se encuentra en la franja de edad comprendida entre los 44 y los 63 años.

En el ámbito nacional, según los datos del INE en la encuesta de población activa a 29/07/2021, EPA. Segundo trimestre 2021, por grupos de edad, se observan descensos del paro este segundo trimestre entre las personas de 25 a 54 años (–168.000). Por el contrario, el número de parados sube en 46.300 entre los menores de 25 años y en 11.600 entre los de 55 y más años.

Según el desglose de este informe en el diario Expansión para este periodo, el paro entre 25 y 54 años se sitúa en el 13,8% (M:16,1%; H: 11,8%), que supone 2,38 millones de personas, de las que 1,32 son mujeres y 1,06 hombres. En mayores de 54 años lo hace en el 12,8% (M: 14,4%; H: 11,3%): 564.000 personas, 295.000 mujeres y 269.000 hombres.

En el apartado que presenta los datos por Comunidades Autónomas, en Euskadi el paro entre 25 y 54 años es del 8,3% (M: 8,8%; H: 7,8%), que supone 61.000 personas, de las que 31.000 son mujeres y 30.000 hombres. En mayores de 54 años es del 7,7% (M: 7,2%; H: 8,3%), lo que significa que 17.000 personas, de las que 8.000 son mujeres y 9.000 hombres, están en situación de desempleo.

Si centramos nuestra atención en la cantidad más que en el porcentaje y pensamos en la evolución de la población activa que llegará al final de su vida laboral en los próximos años, nos encontramos con varios y muy distintos elementos que requerirían una profunda reflexión.

Uno de ellos es la entrada de los y las mayores de 40 años en el grupo de personas desempleadas y los motivos por los cuales cada vez les resulta más difícil reincorporarse al mercado laboral.

El paro es siempre un drama. Cuando se es joven, sin trabajo no se puede construir un proyecto de vida, pero queda toda una vida por delante para luchar, intentarlo y conseguirlo. Hacer frente a una situación de paro con más de 40 años es, además de un drama, un reto abismal para conseguir reengancharse al mercado laboral. Contactos y formación actualizada de conocimientos para hacer frente a las necesidades actuales del mercado no siempre son suficientes. A los 55 se pide lo que uno ya no tiene y no se valora lo que uno más tiene, experiencia. Así queda reflejado en la noticia que emitió Televisión Española el pasado 3 de marzo de este mismo año con el título “El drama del paro eterno en los mayores de 50 años: Vivo por debajo del umbral de la pobreza y en casa de mis padres”[1] y donde se apunta a que más del 70 % de los desempleados mayores de 55 años lleva en esa situación más de un año.

En junio de 2019 la revista digital Compromiso Empresarial publica un artículo en el que denuncia que el 71% de empresas del IBEX 35 se olvida del talento sénior, dedicándoles poca o nula atención a las personas mayores de 50 años.

En aras de crear equipos de alto rendimiento para incrementar su competitividad, el tejido empresarial va incorporando planes de igualdad para fomentar el empleo femenino, contratan profesionales de distintas procedencias, conforman equipos multidisciplinares o los van rotando, incluso existen programas para la contratación de profesionales con neurodiversidad. Sin embargo, la contratación de profesionales sénior sigue siendo residual.[2]

Asimismo, a la hora de cursar las candidaturas recibidas en los procesos de selección, existen filtros reales que aplican tanto los portales de empleo como los técnicos de selección de personal. Tanto el sistema informático como el recruiter tienen órdenes claras respecto al perfil de edad que se busca y, muy raramente, ese perfil de edad excede de los 45 años en su límite máximo. Así que automáticamente estás fuera, da igual cuántas veces te inscribas y en cuántas ofertas. Da lo mismo a cuántos headhunters o consultorías de selección te dirijas, estás fuera del “perfil” que solicitan sus clientes, no eres una materia prima útil para ellos.[3]

Por último, la persona que pierde su trabajo más allá de los cuarenta tiene que vencer su propia profecía autocumplida: he perdido mi trabajo y estoy menos motivado/a, estoy menos dispuesto a trabajar en programas de desarrollo profesional, me cuesta entrar en lo digital, no tengo ambición ni hambre de éxito, mi salud es más delicada o lo será en breve, ¿qué será ahora de mi familia? Conclusión: nunca volveré a encontrar trabajo.[4]

Para salir de este círculo vicioso hay que enfrentar el problema desde tres ángulos: la persona afectada, el tejido empresarial y la cultura social. Es, por tanto, hora de remangarse y desarrollar acciones concretas para luchar contra esta situación y contribuir a que la discriminación por edad en el mundo laboral no sea una realidad. Por tanto, un verdadero acto de innovación social: el reto social que supone abordar una prolongación de la etapa laboral minimizando los efectos inevitables del proceso de envejecimiento de cada persona trabajadora.

Ante el llamativo incremento de mayores de 40 años en la base de datos de personas en búsqueda de empleo, en Deusto Alumni nace una exigencia: “¡tenemos que hacer algo!” Desde el curso 2015 – 2016 se desarrolla anualmente el programa de Recolocación Profesional con el objetivo de facilitar la incorporación al mercado laboral de este colectivo de difícil inserción.

Combinando el trabajo individual con el grupal, se trabajan algunas competencias transversales con las personas participantes en el programa, se presentan herramientas de búsqueda de empleo, se revisan los currículos individuales, se realizan simulacros de entrevistas de trabajo para reforzar su seguridad, poniendo en evidencia los puntos fuertes y débiles, y se trabaja con un/a coach profesional para resolución de dudas y profundizar en la motivación individual. Además, se les mantiene informadas de potenciales empresas empleadoras y de ofertas de empleo que puedan ser de su interés.

Siguiendo con dar oportunidades a la experiencia, nos encontramos con las bondades que sin duda encuentran las empresas cuando incorporan talento sénior. Además de la diversidad generacional, que aúna el empuje y desparpajo de la juventud con la experiencia, se añade el saber hacer y el mayor sosiego por parte de los séniores. Estos buscan una mayor raigambre laboral y, por tanto, tenderán menos a la rotación. Asimismo, gozan de una mayor estabilidad emocional y madurez. Saben lo que quieren, cómo conseguirlo y se esfuerzan en lograrlo. Vivieron un compromiso con las empresas mayor que el que hay ahora, por lo que su cultura de empresa más fuerte (fidelidad). El bagaje experiencial que llevan a cuestas les hace ser más resilientes y no precipitarse ni ponerse nerviosos ante un problema, conflicto o cambio, al tiempo que cuentan con una red de contactos (clientes, proveedores, colaboradores, compañeros, amigos, etc.) que podrá ser muy útil en caso necesario. El haber tratado con distintos perfiles y en distintos ambientes, les ayuda también a ser mejores gestores de equipos. Suelen ser mejores interlocutores en situaciones delicadas o difíciles, y cuentan con un mayor saber hacer (know-how) y más conocimientos.

Abramos los ojos. Salvo que nos quedemos por el camino antes de lo deseado, seguiremos cumpliendo años y más pronto que tarde, muy a nuestro pesar, habremos llegado también a esa edad en la que, esperemos que no, podríamos quedarnos sin trabajo faltándonos muchos años para la jubilación...

Presentamos a continuación el testimonio de dos Alumnae de la Universidad de Deusto que realizaron el programa de Recolocación Profesional: Mónica de Anduiza Añón, Secretariado de Dirección (Prom. 92) y Esmeralda Morán Torres, Diplomatura en Turismo (Prom. 94), ambas tituladas por la Universidad de Deusto.

¿Qué te impulsó a participar en el programa de Recolocación Profesional? ¿Cómo te encontrabas personal y profesionalmente antes de hacerlo?

Mónica
: En mi caso, ya había tenido oportunidad de conocer al equipo Deusto Alumni con anterioridad. Al encontrarme en ese momento sin trabajo, consideré que era una gran oportunidad ya que sabía que siempre me iba a aportar, tanto profesional como personalmente, el realizar un programa con ellos.

Como he dicho antes, ya conocía al equipo de Deusto Alumni desde hacía un tiempo. Me recibieron y acogieron con cariño; me escucharon y entendieron y eso es lo que más necesitaba en ese momento así que en esta ocasión me encontraba en mejor estado personal. A pesar de ello, la incertidumbre del futuro profesional siempre cala y mina. No es fácil gestionarlo a cierta edad

Esmeralda: Después de una larga trayectoria profesional de más de 25 años trabajando tanto en el sector del Turismo como en otros sectores, de repente me encontré en una situación de desempleo no deseada y me sentí muy sola y desorientada a la hora de replantearme un nuevo inicio laboral.

En lo personal me sentía muy sola y desorientada, sin saber muy bien qué camino tomar y bastante desanimada, la verdad, y profesionalmente no sabía muy bien en qué situación real me encontraba, si tenía o no opciones reales de encontrar un nuevo empleo que se ajustara a mi perfil y viceversa y qué competencias tenía ya o necesitaba desarrollar para aumentar mi empleabilidad en el futuro.

¿Qué señalarías como más relevante de la experiencia vivida durante el programa?

Mónica: Comprensión y escucha. Al empezar el programa no eres capaz de confesar lo que sientes ni todos tus miedos. El grupo que formamos fue estupendo y cada cual iba abriéndose poco a poco, lo que hacía que viéramos nuestros propios miedos reflejados en otra persona y nos diera fuerza para hablar abiertamente sobre lo que realmente sentíamos. Nos apoyábamos los unos en los otros y nos transmitíamos fuerza para seguir.

Esmeralda: Desde el minuto uno me sentí muy acompañada porque el equipo humano que gestiona este programa se preocupa de conocer la situación y personalidad de cada uno de los integrantes del programa de Recolocación para ayudarnos a todos y cada uno de nosotros a encontrar de nuevo nuestro camino laboral.

¿Qué cambios, de haberlos, señalarías como los más importantes de tu antes y después de realizar el programa?

Mónica: Durante el programa se nos animó a plantearnos planes B. No por haber estudiado una carrera concreta, o haber trabajado en algo definido, tendríamos que continuar siempre así. Abrimos las alas a la hora de pensar “qué me gustaría hacer realmente" “qué debo hacer para lograrlo". Busqué mi propia felicidad a nivel laboral.

Esmeralda: El principal cambio que he notado desde que participé en el programa ha sido en mi propia actitud y expectativas ante el mercado laboral. Antes sentía que tal vez el tren del empleo había descarrilado en mi caso y, sin embargo, he podido ver que, con un poco de ayuda en la búsqueda de oportunidades laborales y cierta orientación laboral en lo personal, es perfectamente posible reengancharse al mundo laboral a pesar de tener más de 45 años. ​

¿En qué medida tu participación en el programa ha facilitado tu reinserción laboral?

Mónica: Sobre todo me ha dado más seguridad. La experiencia la llevaba ya puesta; la flexibilidad y los conocimientos también. Pero algo que puede parecer sencillo, que se da por hecho, no lo es. A veces necesitas que alguien te haga ver lo que vales, pero siendo realistas, sin intentar crear una valía forzada o para consolar, sino haciendo hincapié en los puntos fuertes de cada persona, de los cuales a veces no somos conscientes o consideramos “normales" porque “somos así” lo cual no quita para que esa característica propia sea un punto fuerte que no mucha gente tenga y haya que valorarlo y explotarlo de manera consciente. Todos tenemos una gran valía: hay que conseguir ver la que nos define y focalizarla.

Esmeralda: Gracias al programa conseguí encontrar empleo, y antes de eso también conseguí realizar varias entrevistas con empresas muy relevantes... Ahora mismo estoy en la búsqueda de un nuevo empleo que se ajuste mejor a mis circunstancias personales, pero sin duda, tengo que agradecer al programa de Recolocación de Deusto Alumni que hoy en día tenga un empleo y mejores perspectivas laborales que cuando inicié mi andadura en el programa.


[1] Fresneda, Diana (2021, 3 de marzo). El drama del paro eterno en los mayores de 50 años: "Vivo por debajo del umbral de la pobreza y en casa de mis padres" Recuperado el 15/09/2021 de: https://www.rtve.es/noticias/20210303/drama-paro-eterno-mayores/2080246.shtml

[2]  Innova&acción. El reto de aprovechar el talento sénior. Recuperado el 14/09/2021 de: https://innovayaccion.com/el-reto-de-aprovechar-talento-senior

[3] Innova&acción. Más de 50 o pescar en un mar sin peces. Recuperado el 14/09/2021 de: https://innovayaccion.com/blog/mas-de-50-o-pescar-en-un-mar-sin-peces

[4] Ibíd.


Thursday, February 13, 2020

Que todos sean Uno - Carisma y Cultura de la Unidad

Información e inscripción: https://chiara100.es


NOTA INFORMATIVA 09/03/2020
Debido a razones de fuerza mayor y dado que se cierran colegios y universidades desde el miércoles (11/03/2020) en la comunidad de Madrid, se hace necesario postergar nuestra jornada.
Estimamos que será para principios de octubre.
 Apenas concretemos la fecha en estos días, os volveremos a escribir.
Disculpad las molestias que os pueda ocasionar, os mantendremos informados.
Un afectuoso saludo,

Comité organizador Red Sophia


 Programa



Breve introducción sobre Chiara Lubich: Libertad, Igualdad, ¿Fraternidad?

Friday, March 16, 2018

¿De quién depende?

[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 16.03.2018. Este Blog fue cerrado el 01/07/2024]


Fragmento del poema atribuido a Walt Whitman "Carpe diem. Seize the day!".
Seguir leyendo (más que recomendado) en el blog de Álex Rovira, Do not let, No te detengas.


Hace un tiempo me regalaron una cajita de cartón, blanca, del tamaño de un porta tarjetas. En  el lateral que hace de tapa reza: si va a ser, depende de mí. Al abrirla, movido por la curiosidad que siempre provoca tener entre las manos algo desconocido, cerrado pero que permite ser abierto sin forzarlo, me encuentro con otra máxima: las palabras son poderosas; pueden destruir y lastimar, así como instruir y alentar.

Sobre el poder de las palabras se ha escrito mucho y desde múltiples y variadas perspectivas: Noam Chomsky, Edgar Allan Poe, Vicente Huidobro, Terry Mahony, Dwight Wright, Winston Chrurchill, James Asante,… y tantas y tantos otros.

El Zorro le advierte al Principito sobre los riesgos del lenguaje: Je te regarderai du coin de l'oeil et tu ne diras rien. Le langage est source de malentendus. [(Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos). Le Petit Prince, Capítulo XXI. Antoine de Saint-Exupéry].

Sin embargo, aprendemos a comunicarnos con palabras, primero escuchando y hablando y, más tarde, escribiendo y leyendo. Pero ¿nos han enseñado a reflexionar sobre qué nos dicen – o quieren transmitirnos - las palabras? ¿Nos han enseñado a reflejar con palabras lo que llevamos dentro? ¿Nos han enseñado a cuidar qué y cómo decimos lo que decimos? ¿Nos han enseñado a escuchar a quien nos habla? ¿Aprendemos a escucharnos dentro, muy dentro, a nosotros mismos?

En el interior, a modo de baraja, veinte tarjetas en cuyos anversos encuentro otros tantos lemas. Y en los respectivos reversos, entre cuatro y seis cortas reflexiones relacionadas con cada uno: Bendiciones; Perdón; Gracias; Te amo; Compasión; Escucha; ¿qué es lo que sí quieres?; Creer para ver; Creer es crear; Yo soy feliz; Sonríe; Recuerda y ríe; Regala abrazos; Despierta; Vive; Mi mundo es pacífico; Dar es recibir; Ánimo; Cambiando yo, cambia mi mundo; Todos somos uno. (Ver presentación del tarjetero).

He reordenado intencionadamente las tarjetas. En la India, el saludo habitual es Namaste!: “Te saludo” o “te reverencio”, “lo divino dentro de mí saluda a lo divino dentro de ti”, “el Espíritu dentro de mí honra y respeta al tuyo” o “la mejor parte de mí le desea lo mejor a lo más profundo de la tuya”. Por tanto, te bendigo en el sentido literal del término. Cuando me encuentro contigo, mi auténtico ser le desea lo mejor a tu auténtico ser…

El mantra de la meditación hawaiana Ho'oponopono (Arantza Echaniz Barrondo) invoca reiteradamente cuatro de estos lemas: lo siento, perdóname, gracias, te amo… Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, inicia así su oración de Acción de Gracias: Jesús, Te adoro, Te amo, Te doy gracias, Te pido perdón, te pido Gracias… Y, cual si fuera un mantra, lo reitera al iniciar cada una de sus peticiones posteriores: para su organización, la iglesia, otras iglesias cristianas, otros credos, no creyentes y toda la humanidad.

El catálogo de palabras me estimula a combinarlas en un único párrafo:

Bendiciones, amiga, amigo. Perdón por olvidar que eres parte de mí. Gracias por seguir esperando, por estar ahí. Te amo y deseo que por compasión, por empatía recíproca, podamos amarnos, podamos crecer juntos. Escucha, ¿qué es lo que sí quieres? Podemos creer para ver, creer que es posible, creer que podemos, creer que no estamos solos. Creer es crear, crear para ver que era posible, que podíamos, que no estábamos solos. ¡Yo soy feliz!, no porque todo vaya bien, sino porque no necesito de nada ni de nadie para serlo. Dicen de Buda que decía que el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Sonríe, recuerda y ríe, hay tantas cosas que nos han hecho reír a lo largo de nuestras vidas que merece la pena rememorarlas de tanto en tanto. Regala abrazos, no cuestan nada y dan mucho a cambio. ¡Despierta, vive! Mi mundo es pacífico, dar es recibir, solamente si tengo paz puedo darla. ¡Ánimo, cambiando yo, cambia mi mundo! No podemos olvidar que todos somos uno.

Hoy he intentado sin éxito acceder a su página web. En su cuenta de Facebook, en el apartado de información, encuentro:

Misión: Empecemos a crear el mundo que nos merecemos. Empecemos a crear conciencia.

Es evidente que el mundo está pasando por un momento de grandes cambios, en algunos países más que otros. También creo que es un proceso el cual requiere pasar para que la gente se acerque los unos a los otros. Con este proyecto la intención no es interrumpir el proceso natural por el cual tenemos que pasar, sino el cómo elegimos que pase.

Historia: Un proyecto (que comenzó el 29 de marzo de 2010 en Monterrey, México) hecho con el corazón y una intención pura de amor. La visión de este proyecto es llegar a la mayor cantidad de seres humanos. Es crear unión en nuestra familia, sociedad y el mundo. Generar la conciencia de “todos somos uno”. En el cual por medio de un regalo inesperado acercarnos y entrar en contacto con el otro, brindar alegría, amor, paz y recordar todo aquello que ya sabemos. A vivir en el presente sin cargar con el pasado, mas aprender de él.

Guardo este pequeño tesoro en la mesa de la oficina donde trabajo. Cada mañana, nada más llegar, extraigo una tarjeta, leo sus mensajes en poco menos de un minuto y paro un momento para reflexionar. Sustituyo la del día anterior con la que acabo de leer y la introduzco en un identificador de plástico, rescatado de algún evento en el que participé en el pasado, y la cuelgo de un pequeño porta lápices, recuerdo de Costa Rica,  sobre mi mesa con el anverso hacia afuera.

La última entrada del Facebook se remonta al 11 de mayo de 2016. Esta interrupción – que desearía fuera momentánea – me hace reflexionar una vez más: ¿Será que si va a ser, ahora depende de mí?



Michael Jackson
Man in the Mirror (Siedah Garrett / Glen Ballard; © Universal Music Publishing Group)

Man in the Mirror
(…)
I'm starting with the man in the mirror
I'm asking him to change his ways
And no message could have been any clearer
If you want to make the world a better place
Take a look at yourself, and then make a change
(…)
Take a look at yourself and then make that Change!


Hombre en el Espejo
(…)
Empiezo con el hombre en el espejo
Le pido que cambie su forma de ser
Y ningún mensaje podría ser más claro
Si quieres hacer del mundo un lugar mejor
Mírate y haz un cambio
(…)
¡Mírate y haz ese Cambio!